Turquía está valorando el SU-57 y el J-31 si EEUU no le vende el F-35

Las tensiones entre Ankara y Washington siguen al alza cuando, el pasado jueves, el Ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, recibió una carta de su homólogo estadounidense, Patrick Shanahan, donde instaba a Turquía a abandonar las intenciones de compra de los sistemas de misiles rusos S-400. 

Dos de los prototipos del SU-57
Estados Unidos tiene firmado con Turquía un acuerdo de compra, ya validado por el Congreso y el Pentágono, por 100 aviones F35 de última generación de los cuales, un 7% de los componentes serían fabricados en Turquía. Sin embargo, Turquía sigue adelante con sus planes de adquirir el sistema de misiles ruso, lo que podría echar al traste toda la operación dado que Estados Unidos sigue negándose a entregar ningún avión si Turquía no rompe el acuerdo comercial con Rusia y compra los misiles Patriot americanos. 

Pero, por otra parte, Turquía no parece tener intenciones de finalizar el contrato ruso debido, según el ministro turco, a la creciente tensión que tiene con sus vecinos. El plazo para que Turquía tome una decisión acaba (oficialmente) el próximo 31 de julio que es cuando el Congreso de los EEUU podría tomar la decisión de revocar la venta del centenar de F35. 

Lockheed - Martin F-35
El ministro turco ha declarado que tienen varias alternativas si, finalmente, Estados Unidos no cesa en su empeño de no entregar los aviones si Turquía no abandona los S-400. Una de esas alternativas, pasa por Rusia y los Sukhoi SU-57, también de quinta generación. Aunque, esta posibilidad tiene muchos inconvenientes: el avión voló por primera vez hace más de 9 años y aún sigue en pruebas, con sólo 12 unidades fabricadas, todas ellas, prototipos. El precio es claramente otro inconveniente dado que el caza ruso estaría por encima de los 100 millones de euros por unidad mientras que el F35-A ya se sitúa en 80 millones de dólares cada uno. Además, todavía no hay una fecha clara para su entrada en servicio, con lo que las entregas podrían retrasarse años.

Shenyang J-31
La otra opción de Turquía es el caza chino Shenyang J-31 de quinta generación. Este avión voló por primera vez a finales de 2012 y hay dos unidades producidas (que se sepa), ambos prototipos para los vuelos de prueba. No obstante, este avión si es más barato que los dos anteriores dado que su precio ronda entre 70 y 75 millones de dólares por unidad, pero tampoco hay una fecha concreta para su entrada en servicio.

El ministro turco es consciente de ello y ha declarado que, dado el caso, podrían ampliar la vida útil de sus actuales aviones hasta recepcionar los nuevos aparatos. La reacción de los EEUU no se ha hecho esperar y, en caso de no llevarse a cabo el acuerdo, los Estados Unidos podrían aplicar sanciones contra Turquía, así como que el país fuera expulsado de la Alianza del Atlántico Norte (OTAN/NATO) de la cual Turquía es miembro desde 1952.

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