Un MIG31 derriba a otro MIG31

El 26 de abril de 2017, el ministerio de defensa ruso informó sobre la péridad de un MIG31 sobre el territorio de Telembra, cerca de la frontera con Mongolia, aunque no transcendieron más detalles. Ahora, un documento filtrado del ministerio de defensa ruso, aclara lo que pasó en realidad durante aquel accidente: el MIG31 fué derribado por su compañero de entrenamiento, otro MIG31.
Era una misión de entrenamiento rutinaria del MIG31 Foxhound, un interceptor biplaza capaz de alcanzar MACH 2.83, es decir, casi 3.000 kilómetros por hora cargado con tood un arsenal de bombas y un potente cañon rotativo de 6 tubos de calibre 23. 

En un primer momento la agencia rusa Rosaviaprom, que es la encargada de supervisar y evaluar toda la aviación civil y militar rusa, aclaró que el accidente del MIG31 se debió a los errores cometidos por los cuatro tripulantes, tanto los dos del avión siniestrado como los dos del otro avión que participaba en el ejercicio. Pero al parecer, no fué así, o al menos no del todo. 

Ahora se sabe que el MIG31 que sufrió el accidente cayó debido a que su compañero de entrenamiento disparó, accidentalmente, uno de los cuatro misiles R-33 que llevaba contra él, a través del sistema de control de fuego Zalson-AM. El sistema Zalson-AM fué diseñado a principios de los años 70 y fué dotado de un sistema de seguridad denominado como S-800, destinado en un principio a identificar posibles fallos en los objetivos que indicaba el sistema Zalson, que debía perseguir, sobre todo, bombarderos B-1 y B-52 en conjunto con los misiles R-33, supersónicos de largo alcance. Aunque, por supuesto, desde entonces estos sistemas han recibido actualizaciones, la base del programa no ha cambiado demasiado. 
Ambos pilotos del MIG31 consiguieron eyectarse a tiempo y no resultaron heridos pero, por lo que se sabe, los tripulantes de ambos aviones fueron detenidos y juzgados militarmente por la pérdida del aparato. 



Aunque pueda parecer una locura, no lo es. En 2018 un Eurofighter español disparó por error un misil que, por suerte, no daño a nadie y un año antes, en 2017, un helicóptero Kamow, disparó contra unos periodistas que habían sido invitados por el ministerio ruso para contemplar los entrenamientos, también sin víctimas. 

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