10 años del vuelo Air France 447

El vuelo 447 de la compañía francesa Air France del 1 de junio de 2009, debía cubrir el trayecto entre el aeropuerto de Galeao, en la ciudad de Rio de Janeiro y Charles de Gaulle, en París.

Al abandonar la costa brasileña y tras pasar la isla de Fernando de Noronha, el avión desapareció misteriosamente del radar y no fué hasta 5 días después que se encontraron, ya en aguas internacionales, los primeros restos del aparato que consistían en la cola del mismo y varios trozos más pequeños del fuselaje. 

En un primer momento y, debido a que el tiempo sobre el atlántico no era especialmente malo, se tuvo en cuenta la posibilidad de una explosión a bordo, ya fuera por un ataque terrorista o por un fallo del mismo. Esta posibilidad fué completamente descartada en el momento en el que se encontraron los primeros restos humanos flotando en el Océano, ya que ninguno de ellos presentaba quemaduras o signos parecidos. Se confirmó más tarde cuando se encontró la parte principal del fuselaje en el fondo oceánico. 

Tras recuperar las cajas negras del avión, fueron llevadas a las oficinas de la BEA (Oficina de Investigación y Análisis para la Seguridad de la Aviación Civil por sus siglas en francés) que llegó a la conclusión de que el accidente del Airbus A330-200 con matrícula F-GZCP se produjo debido a un problema del que ya avisó Airbus a todos los operadores del A330 y A340 del mundo: un fallo en los tubos pitot como principal causa.

Disposción de los tubos pitot en el A330. 
Este fallo consistía en la rapidez y facilidad que tenían estos dispositivos para acumular hielo, traduciéndose en lecturas erróneas en la cabina de vuelo, lo que unido a una serie de errores humanos provocó el accidente del avión debido a la pérdida de velocidad ocasionada por las lecturas erróneas. En el momento de entrar en pérdida, la aeronave se encontraba con un pich up de 16.2 grados a una velocidad de sólo 107 nudos (198 km/h) con una inclinación de más de 5 grados a la izquierda pero descendiendo a un ritmo de 10912 pies por minuto, más de 3220 metros por minuto, cuando el descenso normal no supera los 3000 pies por minuto, es decir, 1000 metros por minuto.

Fué y, hasta la fecha es, el mayor accidente de Air France que se soldó con un total de 216 pasajeros y 12 miembros de la tripulación fallecidos. Después de este accidente, las aerolíneas del mundo que operaban estos dos modelos del fabricante europeo, aceleraron considerablemente los trabajos para sustituír estos dispositivos por los que no presentaban el fallo. 

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