BA1: cruzando el Atlántico con un A318

Lo más normal es realizar viajes de grandes distancias en grandes aviones comerciales, preparados para hacer vuelos de largo radio con muchos pasajeros a bordo. Pero, la británica British Airways ha encontrado una solución única para hacer un viaje único.

British Airways 1:
Normalmente las aerolíneas asignan vuelos con el número 1 para sus destinos más importantes. Así, British Airways utiliza el número 1 para sus vuelos entre Londres y Nueva York debido a su importancia para la aerolínea. Como curiosidad, el vuelo número 1 fué operado por el Concorde desde Londres Heathrow hasta el JFK de Nueva York hasta el año 2003 y ese número estuvo inactivo hasta el año 2009, cuando British Airways realizó por primera vez este vuelo con el A318.

Dato curioso: Emirates utiliza el vuelo número 1 entre Dubai y Londres mientras que para American Airlines, el vuelo número 1 es el que despega en el JFK y aterriza en Los Ángeles. 

Airbus A318:
El Airbus A318 es el más pequeño de la familia A320, también es el menos vendido y cuenta con sólo una generación, ya que no se ha desarrollado una versión NEO del "babybus". En su configuración normal de dos clases, este avión de 31.4 metros de largo y 34.1 de envergadura, puede levar a 107 pasajeros a una distancia de 5700km impulsado por dos CFM 56-5.
En el caso de British Airways, el avión sólo va equipado con 32 butacas de la clase World Business de British Airways. La disposición de los asientos es de 2-2 en 8 filas. Si bien es cierta que la distribución es muy cómoda para el pasaje, en los aviones de largo radio, los asientos de la clase preferente tienen todos acceso a los pasillos, algo que no ocurre en este caso dado que los asientos de la ventana no tienen acceso al pasillo. 

Los asientos se reclinan 180 grados hasta convertirse en una cómoda cama plana, aunque tienen algunos inconvenientes como la falta de PTV (sistemas de entretenimiento individual) a bordo, algo totalmente impensable en una clase preferente. La aerolínea ofrece iPads con el sistema de entretenimiento de British Airways aunque no es una solución cómoda, dado que no hay donde apoyar la tableta en ningún lugar que no sea la mesita plegable, que resulta inutilizada cuando se sirven las comidas. Otro gran inconveniente es que el avión no dispone de internet a bordo.

British Airways recibió las dos únicas unidades que tuvo en 2009, matriculadas como G-EUNA y G-EUNB, aunque este último fué retirado en 2017 y actualmente vuela para Titán Airways.

El vuelo:
El Airbus A318 cumple con los estándares para sus operaciones en el aeropuerto de Londres - City, pero con una pequeña limitación que afecta a los vuelos hacia el oeste: debido a la corta pista del aeropuerto londinense, el avión no puede salir con el combustible suficiente para cruzar el Atlántico, por lo que se ve forzado a hacer una escala en el aeropuerto irlandés de Shannon. 

A la vuelta, el vuelo desde Nueva York puede aterrizar sin restricciones en el aeropuerto de City, debido a la capacidad del A318 para hacer aproximaciones con un ratio de descenso mayor del habitual. 

Escala en Shannon e inmigración de los Estados Unidos:
La escala en el aeropuerto de Shannon no sirve solamente para que el avión pueda ser alimentado con el combustible necesario para el salto al Atlántico, sino que también sirve para que los pasajeros puedan pasar el control de inmigración de los Estados Unidos. Esto se debe a que los EEUU tienen una oficina de inmigración y las correspondientes aduanas en el aeropuerto de Shannon, por supuesto, gestionado por las autoridades norteamericanas. Habiendo como máximo 32 pasajeros a bordo y los miembros de la tripulación, las colas son prácticamente inexistentes. 

Así, durante la corta escala que suele durar unos 45 minutos, los pasajeros tienen tiempo para visitar las escasas tiendas duty-free del aeropuerto y pasar el control de inmigración. Además, se cambia la tripulación del avión para completar el segmento restante. 

Llegada al JFK:
La llegada al aeropuerto neoyorquino se produce por la terminal 7 del aeropuerto, y los pasajeros entran a los Estados Unidos como pasajeros nacionales, sin largas colas y con rápidas conexiones con las demás aerolíneas.
G-EUNA en la terminal 7 del aeropuerto JFK de Nueva York

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