El nuevo problema del B737MAX retrasará su vuelta al servicio al menos 3 meses más

Ayer se hacían públicas unas declaraciones de dos personas muy cercanas al proyecto del B737MAX en Renton, en la factoría de Boeing. 

Poco a poco se van conociendo más detalles del problema sufrido en el simulador de ingeniería del B737MAX de Renton. El problema apareció la semana pasada cuando los técnicos de la FAA estropearon intencionadamente uno de los microprocesadores del sistema del MCAS en los ordenadores de a bordo, localizados bajo la cubierta de la cabina de vuelo. Al forzar los sistemas y provocar la activación del MCAS, este se activó bajando el morro de la aeronave para contrarrestar la subida realizada por el piloto de prueba. El problema apareció cuando el avión continúo con el morro abajo, provocando que el avión empezara a perder altitud.

Cuando los pilotos intentaron desactivar el sistema automático del estabilizador horizontal, según el manual de procedimientos del avión, se encontraron con que ambas palancas no respondían además, la respuesta del estabilizador se volvió "injustificadamente lenta". Finalmente el piloto pudo recuperar el control de la aeronave en el simulador.

Ahora Boeing tiene que realizar los arreglos necesarios para solventar este problema, que incluye otro software para proteger al chip en caso de dañarse. Esto requiere un rediseño de todo el sistema informático del MCAS para que, en caso de fallo de este componente, haya disponible una ruta alternativa en el sistema que permita el correcto funcionamiento del MCAS. Esto podría llevarle al fabricante estadounidense unos 3 meses y, según lo declarado por la FAA y la propia Boeing, el avión no podrá ser presentado a examen hasta finales de septiembre. 

Esto significa que el MAX podría estar en tierra cerca de un año, dado que cuando sea evaluado, la FAA tendrá a su disposición todo el tiempo que considere necesario para garantizar que la seguridad del MAX cumple con los estándares necesarios para su vuelta al servicio, lo que será un mínimo de 3 semanas. Además, una vez obtenida la certificación (si la evaluación del avión resulta positiva) hay que añadir un tiempo extra para que todas las unidades ya fabricadas reciban las modificaciones correspondientes para su segura operación comercial. Y es que eso puede llevar otros tantos meses, puesto que a las 350 unidades fabricadas en el momento de su puesta en tierra hay que sumar las, aproximadamente 160 unidades, que se han fabricado hasta ahora. Pero, además, desde ahora hasta que el avión pueda obtener de nuevo el certificado de aeronavegabilidad y de seguir al ritmo de fabricación de 42 unidades al mes, se podrían fabricar otras 160 unidades, lo que elevaría el total a casi 700 aviones que tendrán que ser actualizados y comprobados.

Comentarios