Se derrite una ventana del B787 de Turkish Airlines

Resulta normal que cuando un nuevo modelo llega a una aerolínea, este sea sometido a una sesión de fotos en tierra y, algunas veces, también en el aire, por propósitos publicitarios y de marca de la aerolínea.

Esto es lo que ha pasado con el primer B787 de Turkish Airlines (matrícula TC-LLA), entregado el pasado día 26 de junio. La aeronave llegó al nuevo aeropuerto de Estambul y, tras la pertinente ceremonia con las autoridades locales y los dirigentes y empleados de la compañía, el avión fué guardado en uno de los nuevos hangares que la compañía de bandera turca ha construido en el aeropuerto.

El avión ha sido inmediatamente sometido a una sesión fotográfica ordenada por la compañía en el nuevo hangar. Para ello, se ha contratado a una empresa de publicidad profesional que ha sido la encargada de realizar la sesión de fotos de alta calidad pero, al parecer, hubo un fallo garrafal. Una grúa telescópica había sido puesta muy cerca de la aeronave, con muchos focos encima para obtener una luz óptima para la realización de las fotos. En lo que no repararon ni los técnicos del avión ni los fotógrafos, es que esos focos que estaban extremadamente calientes, estaban derritiendo una de las ventanas de la parte delantera de la aeronave, situada en la zona de bussines del avión. 

Este tipo de focos pueden subir su temperatura hasta varios cientos de grados centígrados y, al parecer, los utilizados durante esta sesión de fotos han estado más de 6 horas a escasos centímetros de la ventana. Aunque la causa del incidente ya parece definida, Boeing ha decidido enviar un equipo técnico para analizar la ventana y, ya de paso, sustituirla. La factura superará fácilmente los 25.000 euros. 

Posición de los focos junto al avión.

Autoría de las fotos: Airport Haber y Hav Arena Medya

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