Hundiendo un L-1011 TriStar

En los últimos meses se ha puesto de moda hundir grandes aviones comerciales en zonas cercanas a las costas con dos objetivos fundamentales: atraer el turismo de inmersión subacuática y favorecer el crecimiento del coral.

No es algo nuevo hundir grandes (y no tan grandes) máquinas fabricadas por el hombre con el fin de crear un hábitat artificial donde el coral se pueda adherir y crecer. Lo más normal ha sido hundir barcos, por su facilidad para ser transportados hasta la zona designada. No obstante, en los últimos meses se ha puesto de moda hundir grandes aviones comerciales para atraer el coral, pero también al turismo.
Así, se han llegado a crear grandes parques subacuáticos como el de Bahrain, que os contamos en este artículo y que cuenta con un B747 como estrella central o el A330-300 hundido frente a las costas turcas, que os contamos en este otro artículo

Ahora, la ciudad de Áqaba ha decidido hacer lo propio para crear un parque militar submarino frente a las costas de esta ciudad portuaria ubicada en el golfo del mismo nombre. El elegido para esta ocasión ha un Lockheed L-1011 que realizó su primer vuelo en agosto de 1983 y que fué entregado originalmente a Royal Jordanian como JY-AGJ aunque no iba a ser así, dado que originalmente fué encargado por Air Canada que decidió no recepcionar el avión. Tras pasar por varias compañías, acabó su vida comercial como CS-TMP para la compañía Luzair en enero de 2004. Estuvo almacenado en Lisboa hasta 2008 cuando fué trasladado en vuelo ferry al aeropuerto internacional de Áqaba, en Jordania, para ser almacenado. 

Fotos: oficina de turismo de Áqaba

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