No Greta, no. Yendo en barco a Nueva York no has contaminado menos que en avión

Hace hoy tres días, la activista climática Greta Thunberg de 16 años, partió de Inglaterra con destino a Nueva York para dar una charla sobre el cambio climático en una próxima cumbre de la ONU.
La activista en una imágen difundida a los medios a bordo del velero Malizia II camino a Nueva York
La activista defiende que los aviones son muy contaminantes y son de los principales causantes del cambio climático. Para protestar contra ello y demostrar que otra manera de moverse es posible, ha decidido no coger un vuelo de unas 9 horas desde su Suecia natal hasta Nueva York. En cambio, ha decidido ir en un velero propiedad de un empresario europeo, valorado en unos 6 millones de euros y que se impulsa por el viento (aunque tiene un motor a combustión que puede ser utilizado en cualquier momento).

Para esta "aventura" que durará 2 semanas, la activista ha cogido un vuelo desde Suecia hasta Reino Unido, desde donde ha partido el barco. A bordo del mismo y acompañando a la activista viajan otras 6 personas, incluído su padre. Aunque en un primer momento pueda parecer que cruzar de esta forma el Atlántico norte puede ahorrar a la atmósfera varias toneladas de emisiones, lo cierto es que no. La actual tripulación volverá a Europa en avión (exceptuando su padre) y desde Europa volarán otras 5 personas para traer el barco de vuelta.

Es decir, que en vez de ocupar sólo dos plazas desde Suecia a Nueva York en un avión de línea aérea B787 que normalmente suele hacer esta ruta, se ocuparán 10 plazas más. Este moderno avión consume aproximadamente 3 litros de combustible por pasajero cada 100 km (datos del fabricante), es decir, que para cubrir el trayecto de 6300km que separan Estocolmo y Nueva York, ella y su padre habían consumido un total de 378 litros de combustible. Ahora, gracias a esta aventura, esa cantidad se multiplicará casi por 10, emitiendo 10 veces más gases nocivos para el planeta. 

Tras la conferencia en Nueva York, la joven viajará a Canadá, México y Chile en tren, autobús y avión. Para el trayecto de vuelta la activista no descarta volver en un barco mercante a través del Canal de Panamá para no hacer uso de avión y aprovechar un viaje ya programado de un barco. Cabe recordar que un gran buque mercante contamina en cada viaje tanto como 51 millones de coches. Por tanto, cabe deducir que aunque contaminante, la aviación sigue siendo uno de los medios más limpios en grandes recorridos.

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