Los pilotos del vuelo AF447 fueron los culpables del fatal accidente del A330

Eso es lo que dice la sentencia publicada por los jueces franceses encargados de la investigación oficial del accidente del vuelo AF447 que se estrelló en el océano Atlántico el 1 de junio de 2009. Esta sentencia sale a la luz cuando se han cumplido 10 años del desgraciado accidente.

La investigación había sido reabierta a petición de la fiscalía que pedía que se imputara como responsables a Air France y a Airbus. El primero, por no dar la formación adecuada a los pilotos para reaccionar en un caso de pérdida de la información y al segundo por la instalación de la pieza defectuosa, un tubo pitot que tenía tendencia a congelarse. 

No obstante, la justicia considera que los únicos culpables de este accidente han sido los pilotos que, desgraciadamente, también fallecieron en el peor accidente de la historia de la compañía francesa en el que fallecieron 228 personas. Los investigadores consideran que los pilotos no estaban suficientemente formados para controlar el avión en ese tipo de situaciones, tal y como hicieron otro pilotos en los otros 9 casos similares reportados sólo por Air France el año anterior y como hicieron otros pilotos durante las sesiones de simulador posteriores al accidente. 

Con esta sentencia, que descarga la responsabilidad en los pilotos, Air France y el fabricante del avión, Airbus, quedan exonerados de los cargos de 228 homicidios involuntarios. Las principales asociaciones de víctimas así como el colectivo de pilotos de Air France ya han anunciado que recurrirán la sentencia al considerarla humillante y ridícula.

Problemas con los pitot:

Desde el año 2001 existía una directiva de aeronavegabilidad que ponía en evidencia un problema que sufrían los tubos pitot de algunos Airbus A330 y A340, que tenían tendencia a la congelación y, como consecuencia, a la lectura incorrecta de datos. No obstante, era una directiva informativa que no obligaba a las aerolíneas ni al fabricante a cambiar dichos dispositivos. Aunque Airbus advitió años después a las aerolíneas que tenían que cambiar los tubos fabricados por Thales por otro de la marca Goodrich, Air France no hizo caso y lo fué postponiendo a pesar de que la EASA publicó otra directiva de aeronavegabilidad en 2007. 

En mayo de 2008 empezaron una serie de incidentes ocasionados por este dispositivo en los que, por suerte, no hubo que lamentar víctimas. Los tubos se congelaban entre los 31.000 pies de altura y los 38.000 pies, dando lecturas erróneas. Un mes después del accidente, EASA publicó una directiva de aeronavegabilidad de obligado cumplimiento que hacía incapié en cambiar estos dispositivos, la FAA se unió a esta directiva en septiembre de 2009. 

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