Norwegian podría desaparecer el próximo 16 de septiembre

Esa es la fecha límite para la que llegó a ser la tercera mayor compañía aérea de Europa y que ha perdido ese puesto por muy poco.

Este no ha sido un año fácil para Norwegian que ha sufrido un cúmulo de circunstancias que ha hecho que su gran crecimiento se haya parado en seco. A todas las aerolíneas ha afectado negativamente el incremento del precio del combustible, pero especialmente a las low-cost dado que su margen de beneficios es mucho más pequeño que las aerolíneas tradicionales y Norwegian no es la excepción. Además, uno de los principales damnificados a nivel mundial por la puesta en tierra de los B737MAX ha sido precisamente esta aerolínea que cuenta con 18 unidades ya entregadas y otras tantas que tenía que haber recibido ya del fabricante norteamericano para potenciar sus rutas y sustituír a sus unidades más antiguas.

De hecho, la aerolínea low-cost se ha visto obligada a suspender 3 rutas desde Irlanda a la costa este de los Estados Unidos porque operarlas con un B737-800 no es comercialmente viable y esto no es descabellado si tenemos en cuenta que el MAX consume un 25% menos de combustible respecto a la versión NG del B737. En un intento por frenar sus pérdidas, Norwegian renunció definitivamente a sus pedidos de aviones Airbus a principios del año en curso, centrando su flota únicamente a aviones Boeing. Además, se ha expandido a sudamérica abriendo una base en Argentina. 

Así que, aunque parecía que la aerolínea estaba haciendo todo lo posible por frenar sus pérdidas, la confianza de los mercados seguía en franca decadencia y así lo han demostrado el valor de sus acciones, que se han desplomado un 85% en el último año. A todo esto hay que sumar un mazazo de confianza que dió el fundador y, hasta julio CEO, de la aerolínea Bjorn Kjos al abandonar la aerolínea a principios de verano. 

16 de septiembre:

Ese día tendrá lugar una junta extraordinaria de accionistas que se reunirán para decidir si dan un voto de confianza a la aerolínea y acceden a su solicitud de aplazar la deuda de 380 millones de euros, de los cuales se tendrían que abonar el próximo mes de diciembre y el resto en 2020. La aerolínea ha pedido un aplazamiento de dos años, para hacer frente a esta deuda en 2021 y 2022 respectivamente y, para ello, ha puesto en garantía sus slots en el aeropuerto londinense de Gatwick, cuyo valor esta bastante por encima de la deuda. 

Posibles escenarios:

Tres son las posibilidades para el futuro de la aerolínea:
  • Que los acreedores accedan a aplazar la deuda de la aerolínea durante el periodo solicitado, algo que parece poco probable que suceda, dado que el principal acreedor y mayor accionista ya se ha mostrado escéptico con esta posibilidad.
  • Que la aerolínea retome las conversaciones con IAG acerca de una posible compra por parte del grupo de aerolíneas fundado por British Airways e Iberia. Ambas empresas ya han estado en conversaciones sobre una posible compra aunque no llegó a buen puerto dado que se descartó tajantemente. 
  • La quiebra: si no se llega a ninguna de las dos posibilidades anteriores la aerolínea entrará en concurso de acreedores y será desmantelada para hacer frente a sus deudas. 
Aunque es prácticamente imposible vaticinar un escenario para el próximo día 16, la situación de Norwegian no es buena ya desde hace dos años. Quizás, la aerolínea ha sido víctima de su propio éxito.

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