Se ha estrellado Draco, una obra de la ingeniería

Draco se ha hecho famoso en los últimos meses en internet por ser un avión extremo, un todoterreno de la aviación general que ha demostrado sus capacidad STOL en más de una ocasión.


Concebido inicialmente como un pequeño avión de diseño polaco, Draco nació a partir de un PZL-104 Wilga que sufrió un aterrizaje forzoso en 2017 donde resultó gravemente dañado. Entonces su dueño, Mike Patey, decidió arreglarlo de una manera muy poco convencional: lo convertiría en un avión STOL de grandes prestaciones.
Empezó por arreglar los daños del fuselaje y por sustituir el antiguo motor Lycoming de 6 cilindros y 300 caballos por un motor Pratt & Whitney PT6A-28 con más del doble de potencia, 680CV para ser exactos y con otra notable diferencia: el nuevo motor pesaba la mitad que el antiguo. Además, le añadió una hélice de 4 palas de 260cm de diámetro. Después siguió por mejorar y elevar el tren de aterrizaje con unos neumáticos más grandes, alas más grandes, eficientes y con más capacidad de combustible y, por último, un estabilizador de cola totalmente nuevo.

En cuanto al interior, Patey actualizó el avión con una cabina de última tecnología, que incluía una cabina totalmente digital con visión nocturna por infrarrojos y hasta las luces LED de un Boeing B737. El resultado fué tan impresionante y tenía tan poco que ver con el modelo original, que la FAA tuvo que dar una certificación experimental a la aeronave.

Draco, llamado así por su propietario, pesa 1360kg en vacío, es capaz de llevar a 4 personas a bordo y es capaz de despegar en menos espacio y a menos velocidad que un avión más pequeño de la categoría de super ligeros (menos de 450kg). El mejor registro de este increíble avión ha sido de un despegue de 97 pies, un aterrizaje en 110 pies y una velocidad mínima de entrada en pérdida de sólo 36 millas por hora. 

Por desgracia, ayer mientras su dueño se disponía a abandonar el aeródromo de Reno junto con su esposa y un amigo tras disfrutar del fin de semana de carreras, el avión fué azotado por una fuerte racha de viento de lado y se desvió hacia su derecha. En el impacto, se rompió el tren de aterrizaje y las alas y el fuselaje surfió algunos daños, al igual que la hélice. Por suerte, los tres ocupantes de la aeronave salieron completamente ilesos aunque, por desgracia, Draco no volverá a volar en palabras de su dueño.

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