Un fallo en la puerta de carga de un B737 provoca que el suelo se hunda




El incidente ocurrió el pasado 20 de agosto a las 18:10Z cuando un Boeing B737-400 de FlySafair con matrícula ZS-JRM. El avión fué entregado originalmente a Alaska Airlines en marzo de 1998 y opera para la aerolínea sudafricana desde agosto de 2016.

La aeronave despegó por la pista 19 del aeropuerto de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, con destino a Durban con 6 miembros de la tripulación a bordo y 134 pasajeros. Todo transcurrió normal mientras la aeronave recibió la autorización para ascender a FL330. Mientras pasaba por el FL310, se oyeron dos intensos ruidos provenientes de la parte trasera del avión, pero la tripulación no fué capaz de descubrir la procedencia de esos ruidos que inmediatamente después fueros seguidos por otros ruidos de menor fuerza pero de más frecuencia. En ese momento los pilotos observaron como subía la presión en cabía pero al poco después caía en picado, activándose automáticamente las mascarillas para los pasajeros y la tripulación. 

Control aéreo autorizó a la aeronave a descender de emergencia a FL100 mientras recibía vectores para volver al aeropuerto de origen.La aeronave aterrizaba en el aeropuerto de origen media hora más tarde. La parte positiva es que ninguno de los ocupantes de la aeronave resultó herido. 

Una vez desembarcado el avión, los técnicos de la aerolínea lo inspeccionaron descubriendo que el suelo de la cabina de pasajeros se había hundido debido a la diferencia de presión. Lo que había ocurrido en realidad es que una de las gomas que sellan la puerta de carga trasera del Boeing B737 se había desintegrado en su mayor parte, probablemente por la antigüedad de la misma, con lo cual al entrar el aire dentro de la cabina, la puerta de carga chocaba violentamente contra los cierres al no tener la amortiguación que ofrecía la goma. 

Ahora, el informe preliminar publicado por la SACAA determina que la culpable de la emergencia fué, efectivamente, la goma de la puerta trasera de carga que se encontraba en muy mal estado. Así mismo hace referencia a la gran profesionalidad de la tripulación dado que de haberse roto la puerta, las consecuencias podrían haber sido mucho peores. 

La aeronave ha sido puesta en tierra hasta determinar si los únicos daños que sufre son los de la propia goma y el suelo de la cabina de pasajeros o si por el contrario la diferencia de presión ha provocado daños internos, no detectables a simple vista, a la aeronave.

Fotos: SACAA

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