Un oso destroza un avión y su dueño lo repara con cinta aislante para volver a casa

En Alaska es muy común tener un avión de pequeñas dimensiones para desplazarse. Los largos recorridos por territorios prácticamente vírgenes y salvajes hacen que buscar comida o llegar a la ciudad más cercana sólo sea posible con un avión como un J-3 o un Maule Orión, que son los más utilizados en este lugar.


Así, un hombre decidió salir a pescar con su avión, pero por un despiste, se dejó parte del cebo y los peces que había pescado en una parada anterior dentro del avión. Cuando volvió a las pocas horas, se encontró la aeronave totalmente destrozada por un oso. Así que pidió ayuda por radio. La llamada de socorro fué escuchada por otro piloto, que le llevó dos ruedas nuevas y 3 cajas de cinta americana normal y corriente, nada de la cara cinta que se utiliza a veces en la aviación comercial y que tiene unas especificaciones únicas.

Con algo de tiempo y ayuda, consiguió reparar el avión y sacarlo de ahí volando.


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