Airbus cruzará el Atlántico volando en formación para ahorrar combustible

En los últimos tiempos, los viajes en avión están más que cuestionados y cada día que pasa lo están más. El consumo de combustible y las emisiones de gases nocivos son los principales argumentos de los ecologistas para cargar contra la aviación mundial cada día. Desde el sector de la aviación, se han ofrecido diferentes alternativas que parece que no han terminado de encajar del todo o, mejor dicho, de despegar: desde aviones híbridos, eléctricos (que ya se utilizan en escuelas de aviación) o con biocombustibles. Sea cual sea la alternativa, parece que no es suficiente.

Por eso, el fabricante europeo Airbus parece que ha decidido a probar una nueva manera de ahorrar en combustible: volar en formación. 

A priori, puede parecer una idea descabellada volar grandes aviones comerciales en formación "cerrada", al fin y al cabo, no son aviones de combate. Pero, ¿es de verdad tan descabellado? Si nos fijamos en el reino animal (una vez más) observamos que los pájaros vuelan en formación grandes distancias para cansarse menos. Airbus quiere imitar eso y comprobar si realmente se puede ahorrar en emisiones y combustible.

Para ello, durante 2020 realizará un vuelo sobre el Atlántico (aún no hay una fecha determinada) con varios aviones volando en formación. Actualmente, la separación de los aviones tiene que ser de 5 millas náuticas, unos 9250 metros. Airbus quiere volar con aviones al mismo nivel de vuelo a (sólo) 1.5 millas náuticas o 2700 metros de separación horizontal. 

Esto puede parecer peligroso en un primer momento por la turbulencia del avión que vuela en cabeza, pero Airbus quiere hacer uso precisamente de esa estela turbulenta para ahorrar combustible. El fabricante cree que si el segundo avión se posiciona en el lugar adecuado del vórtice turbulento del primer avión es decir, en el punto en el que el vórtice sube, este puede hacer que el segundo avión necesite mucho menos esfuerzo y energía para mantenerse en el aire a la velocidad de crucero. 

¿Qué ventajas puede tener?

Airbus calcula que, de hacerse bien, esto podría ahorrar cerca del 10% de combustible. Quizás no parezca mucho, pero en un vuelo transatlántico se podrían ahorrar unos 950kg de CO2 por pasajero, lo que significa que en un avión de 250 plazas se dejarían de emitir casi 240 toneladas de CO2. Incluso en un corto vuelo europeo de 2 horas y media de duración podrían ahorrarse cerca de 250 kg por pasajero. 

Por supuesto que para que esto llegue a realizarse en vuelos comerciales, si es que llega a hacerse algún día, hay que cambiar muchas normas y reglas, adaptar las leyes de vuelo internacionales, formación de pilotos y controladores y un larguísimo etc. Pero, como toda idea, comienza con un primer paso, en este caso, con un primer vuelo. 

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