Incidente en la recepción del primer F35 holandés

En las ceremonias a nivel mundial se tienen planeados todos los detalles días antes, hasta la última posibilidad se suele ensayar para que todo salga bien durante el acto programado. Pero, a veces, pequeñas coincidencias hacen que estos planes no salgan según estaba establecido y eso ha pasado hoy.

Autoridades civiles y militares holandesas estaban preparadas para llevar a cabo un pequeño acto de bienvenida con el primer F35 holandés capaz de entrar en combate. Tras un periodo de adaptación y entrenamiento, Holanda por fin tiene un F35 plenamente operativo y eso se merece un pequeño evento.

Hoy estaba previsto que ese primer F35 aterrizara en la base de Leeuwarden tras el último vuelo de entrenamiento, lo que marcaba su entrada en servicio militar pleno. Como parte de los actos, estaba previsto recibir al avión y su piloto con el tradicional arco de agua. No obstante, minutos antes del aterrizaje los servicios de emergencia del aeropuerto fueron requeridos para un posible aterrizaje de emergencia de un F16 también holandés. 

Parte del protocolo establece que en situaciones de emergencia se priorice el uso de la espuma sobre el agua, dado que es más efectiva. Por suerte, el aterrizaje del F16 se desarrolló sin mayor novedad y, una vez comprobado que no había peligro, los bomberos volvieron al punto acordado para realizar el arco de agua pero se olvidaron de un pequeño detalle: cambiar el selector del camión de espuma a agua.

El resultado fué que el avión quedó recubierto por espuma y el piloto no podía ver nada fuera de la cabina. Tras unos segundos, el avión prosiguió el rodaje y tras un rápido manguerazo, se siguió con el homenaje que dejó esta curiosa anécdota.

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