Por qué son buenos los aviones hundidos para el medio ambiente

Ayer colgábamos en nuestra cuenta de Twitter un vídeo de unos buceadores pasando por un L-1011 Tristar comercial recién sumergido en algún lugar del mundo. Hubo diversas reacciones a ese corto vídeo, una de las más extendidas fué de indignación por la gran contaminación que causa ese avión al medio ambiente y el perjuicio que genera en la zona, alegando que debería ser desmantelado como se hace con la inmensa mayoría de aeronaves.

En el último año se han hundido a propósito un L-1011 Tristar, un Airbus A330 y un Boeing B747 con el fin de crear parques acuáticos que sean una atracción turísica pero también actúen como incentivo para el medio ambiente.

Foto: Bluefin Divers
Pues bien, eso no es así, para nada en absoluto. Hundir cualquier objeto artificial en zonas estrictamente estudiadas e indicadas por los expertos y científicos puede tener un resultado tremendamente bueno para el ecosistema, además de ser un atractivo turístico para aquellos que les gusten los deportes acuáticos. Pero, como todo, tiene que realizarse siguiendo unos pasos específicos. Explicaremos el proceso utilizando aviones, pues son el tema de la página, aunque se haría exactamente igual con barcos, trenes, coches, tanques, etc...:

Desmantelamiento del avión:
A300 a punto de ser hundido
Lo primero que ha de hacerse es retirar a la aeronave todas aquellas piezas que no sean útiles para el nuevo cometido de la aeronave. Todas aquellas piezas pequeñas, tornillos o piezas móviles son retiradas para evitar dañar la fauna de la nueva ubicación. Esto incluye piezas del interior como asientos, compartimentos de carga, lavabos, etc, pero también del exterior, como alerones o ruedas.

Descontaminación:
Son extraídos todos los fluidos de la aeronave así como las piezas contaminadas por estos y se realiza una limpieza en profundidad de aquellas áreas que puedan estar comprometidas. Por fluidos se entiende el combustible, líquidos hidráulicos, aceites, limpiadores, jabones, etc...

Decapado de la pintura:
La mayoría de las pinturas hoy en día son a base de agua, no obstante, los requerimientos de resistencia y protección de las pinturas de aviación puede ser que incluyan aditivos perjudiciales. Por eso, la pintura es retirada de toda la superficie de la aeronave.

Lavado:
Antes de hundir la aeronave, se le da un último lavado para asegurarse de retirar todo aquello que se haya podido quedar en la superficie del avión durante los pasos anteriores. 

Traslado:
La aeronave es trasladada, bien por piezas o bien entera, hasta su nueva ubicación mediante grúas y barcazas o bien es arrastrada utilizando flotadores.

Hundimiento:
Se le retiran los sistemas de flotación dejando que penetre el agua en el interior provocando el hundimiento de la aeronave según un plan previamente establecido. A medida que la aeronave se hunde, se controla su velocidad de hundimiento o vertical para asegurarse de que el impacto con el fondo marino no daña el avión.

Anclaje:
Para evitar que la aeronave sea movida por las fuertes corrientes marinas o las tormentas y pueda causar daños, no sólo a otros objetos como barcos o muelles, sino también a flora y fauna, se ancla mediante enormes cubos de hormigón y sujeciones al fondo marino que, a su vez, también sirven para crear un coral.



A partir de este momento, el nuevo avión sirve como punto de anclaje para el coral. La superficie del nuevo objeto hundido sirve para que el coral se agarre a el y pueda crecer. Con el tiempo (es un proceso bastante lento), se desarrollará un arrecife que es un auténtico ecosistema vivo en el fondo marino que incluye flora y fauna, beneficioso tanto para el océano como para toda la naturaleza que rodea el lugar.

Comentarios