La FAA ordena inspeccionar los motores GP7200 de los A380

El pasado 30 de diciembre, la FAA publicaba una Directiva de Aeronavegabilidad (AD) que entrará en vigor el próximo día 14 de enero sobre los motores de Engine Alliance GP7200 que propulsan al Airbus A380-800. Este paso dado por la FAA lo adelantábamos el pasado mes de agosto en este artículo.


Actualmente hay 15 operadores del A380 en el mundo, pero sólo 5 equipan los motores de EA, los otros 10 tienen como propulsores los Rolls - Royce Trent 900. Aún a pesar de ello, los motores EA propulsan a la mayoría de los A380 que hay en servicio dado que, de 241 unidades fabricadas (2 ya dadas de baja y otras 3 almacenadas), 155 A380 llevan instalados los GP7200: 10 en Korean Air, 10 en Qatar Airways, 9 en Air France (originalmente 10 pero una unidad ha sido retirada de servicio), 10 en Etihad Airways y 115 en Emirates. 

Las aspas afectadas señaladas con una flecha
La FAA comenzó a vigilar de cerca los EA cunado, en 2017, un Airbus A380 de Air France sufría un fallo incontrolado en el motor número 4 sobre Groenlandia. Desde ese momento, se inició una búsqueda en el hielo y la nieve de Groenlandia con el fin de encontrar las piezas caídas del avión, una búsqueda que culminó con éxito este año tal y como os hemos contado en este artículo. Sin embargo, para ponernos en contexto, cabe recordar que el pasado mes de marzo un Airbus A380 de Air France sufrió un fallo de motor,tal y como os hemos contado en este otro artículo. 

Con los hallazgos encontrados, la FAA y la BEA han llegado a la conclusión de que esos fallos de motor se han producido debido a microfisuras y roturas en una de las piezas más importantes de los motores: las aspas del ventilador de la primera etapa o LPC. Estas microfisuras han aparecido en una zona más débil de las propias aspas, que con el tiempo puede ocasionar una fractura por fatiga del material, pudiendo dar lugar a la rotura incontrolada de la pieza y el daño al motor y a la propia aeronave, como ya ocurrió con los aviones de Air France. 

Por todo ello, la FAA ha ordenado inspeccionar con ultrasonidos las aspas en buscas de posibles puntos débiles o fisuras ya iniciadas. Una tarea que supera el día y medio de trabajo por motor y los 4000€ en costes. En caso de necesitar un reemplazo de las mismas, el coste subiría a casi 200.000 euros por motor y que tendría que ser asumido por las aerolíneas.

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