Hay más probabilidades de contagiarse de Coronavirus yendo por la calle que en un avión

Estos días estamos asistiendo a muchos incidentes, discusiones y peleas a bordo de los aviones de medio mundo respecto a la distancia social. Esta será nuestra nueva realidad al menos por un tiempo, tenemos que distanciarnos de las demás personas y protegernos con mascarillas, guantes y geles hidroalcohólicos.

Sin embargo, a medida que la aviación va despegando muy poco a poco, estamos viendo aviones completamente llenos de gente, con todos los asientos ocupados y los pasajeros protestando. Ante esta situación cabe destacar algunas cosas, dado que en los medios se han hecho eco de esta situación no siempre con los datos correctos.

Para empezar, una aeronave que no vaya llena no es rentable. Esto ya era así antes de la actual crisis que vivimos. Ahora, después de pérdidas multimillonarias que han obligado al despido de miles de trabajadores, así como a la retirada de muchas aeronaves esto se ha acrecentado. Ahora menos que nunca las aerolíneas se pueden permitir enviar aviones medio vacíos para guardar la distancia de seguridad, dado que desde el punto de vista económico es inviable, más ahora que las aerolíneas están en una situación financiera extremadamente delicada, estando muchas de ellas al borde de la quiebra. 

Hay que tener en cuenta que los pocos vuelos que se operan ahora tienen un coste para las aerolíneas superior que cuando había vuelos diarios y con varias frecuencias. Las operaciones aeroportuarias se han reducido al mínimo, al igual que las instalaciones de las propias aerolíneas (facturación, handling, etc), por lo que reabrir estos servicios para uno o dos vuelos al día supone un coste extra importante.

En cuanto a medidas para evitar la propagación del virus, las aerolíneas se han esforzado en adaptar sus operaciones a los nuevos requerimientos de los ministerios de sanidad de diferentes países, así como a las directrices internacionales. Han realizado un desembolso importante en equipos de protección para las tripulaciones, en test para detectar el Covid-19, equipos de desinfección y en termómetros digitales para la toma de la temperatura de los pasajeros antes de embarcar. Como complemento a todo esto, se obliga a todos los pasajeros a utilizar guantes y mascarillas y este es un punto muy importante. Si dos personas no utilizan la mascarilla, la probabilidad de contagio de una persona que tenga el virus a una que no lo tiene es del 90%, mientras que si ambos tienen una mascarilla tipo quirúrgica, la probabilidad se reduce a solo el 1.5%. 

Funcionamiento del filtro HEPA. Foto: Kizar / Wikimedia
Por si todo esto no fuera suficiente, cabe recordar que los aviones poseen los ambientes más limpios en cuanto a transportes de pasajeros se refiere. Todos los aviones modernos presurizados (el 99% de los aviones comerciales del mundo) poseen un filtro de tipo HEPA (High Efficiency Particulate Air). Estos filtros son los que se utilizan en las salas blancas de la industria o en las áreas delicadas de los hospitales (como quirófanos o salas de quemados). Estos filtros especiales formados por fibra de vidrio, consiguen atrapar partículas menores de 0.1 micrómetros, consiguiendo eliminar el 99.99% de los virus y bacterias. Podemos decir que su efectividad es infinitamente mayor a la de cualquier mascarilla. 

Todo esto se complementa con el reciclaje del aire de los aviones, puesto que en cualquier vuelo comercial el aire de la cabina se renueva por completo entre 10 y 15 veces por hora a través de estos filtros, lo cual hace que el avión sea un ambiente muy limpio en cuanto a patógenos. Por supuesto, todas estas medidas se complementan con una exhaustiva limpieza después de cada vuelo, así como en una profunda desinfección de la aeronave. 

Por contraposición, los propios expertos médicos recomiendan una distancia mínima de seguridad de 2 metros al andar por la calle, pues las partículas más pesadas que pueden contener el virus pueden viajar esa distancia. Recomiendan aumentar la distancia a 5 ó 6 metros si la persona que nos precede está realizando algún tipo de actividad física que implique una respiración más fuerte y acelerada, puesto que la distancia que recorren las gotas de saliva es mayor. 
Filtro HEPA siendo instalado en un avión
Debido a todo esto es recomendable no dejarse llevar por el pánico (aunque sea difícil) y conocer todas las medidas de seguridad que nos protegen de un posible contagio a bordo de una aeronave. Por supuesto y como siempre recomendamos y defendemos, la primera línea de protección y cuidado ha de empezar por uno mismo, por eso es recomendable siempre seguir las indicaciones de los expertos en sanidad de cada país y utilizar siempre la mascarilla, tanto por uno mismo como por los demás.

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