Norwegian cancela 97 aviones a Boeing y exige indemnizaciones

Norwegian ha anunciado el lunes en un comunicado que procederá a cancelar 97 aviones a Boeing debido a los retrasos. El pedido estaba valorado en 5.500 millones de dólares.

De estas cancelaciones, 92 son por aviones B737MAX, lo que supone un verdadero golpe para Boeing porque además tendrá que devolver el dinero que Norwegian ha pagado en concepto de reserva o anticipo. Esta cancelación es posible por vía unilateral y sin penalización por parte de Boeing debido a que, en los contratos que firma Boeing con los clientes, hay una cláusula en la que se hace referencia a que si los aviones no son entregados en el plazo de un año, el cliente puede cancelarlos sin penalización. En el caso de los MAX esta condición se cumple. Además, Norwegian solicitará a Boeing una indemnización por las pérdidas causadas por el retraso en las entregas de los aviones, así como por las unidades del MAX que ya posee y que están en tierra desde hace un año y casi 4 meses. 

Además, Norwegian también solicitará una indemnización por los problemas con los motores de los B787. Pero, esta indemnización correrá a cargo de Rolls-Royce, dado que ha sido por un problema de fabricación de los motores. En la mayoría de los casos, los clientes que tienen B787 con motores Rolls-Royce han tenido que sustituirlos por completo tras varios arreglos infructuosos, permaneciendo los aviones en tierra incluso un año esperando los repuestos del fabricante británico.

Por otro lado, Norwegian también ha decidido cancelar 5 de los B787 que tiene pendientes de entrega. Estas cancelaciones si serán penalizadas por Boeing, puesto que las líneas de producción de los Dreamliners si se encuentran operando según los plazos previstos. Esta decisión probablemente se deba a la situación mundial, aunque tampoco se puede descartar que se deba a una decisión interna de Norwegian, puesto que su situación financiera también es muy delicada.

Sin duda este es un duro golpe tanto para Boeing como para Rolls-Royce, dado que se da en el mismo día en el que Boeing retoma los vuelos de certificación del MAX. La situación en RR no es mejor, puesto que el fabricante británico tiene planes para despedir hasta a 6.000 de sus trabajadores debido a la delicada situación financiera que está atravesando, causada en gran parte por los problemas con los motores Trent de los B787.

Comentarios