Qantas retirará 100 aviones durante un año, despedirá a 6.000 trabajadores y diferirá entregas

El pasado jueves 25 de junio ha sido un día duro en la sede de Qantas: tras el anuncio del retiro inmediato de los B747 y el retiro durante al menos 3 años de todos los A380 llegó el anuncio referente a sus planes de ahorro más inmediatos.

Aunque realmente los dos primeros puntos forman parte del plan de ahorro, eran de esperar dado que eran un secreto a voces desde hacía varios meses. Sin embargo, poca gente pudo prever lo que anunció el CEO de Qantas, Alan Joyce. 

Durante al menos un año, Qantas dejará en tierra dos tercios de su flota, es decir, 100 de sus 133 aviones. Esta decisión viene motivada principalmente por la falta de demanda de tráfico aéreo y porque las fronteras internacionales de Australia permanecerán cerradas al menos hasta octubre de este año. Debido a eso, la mayoría de los aviones de la compañía son ahora redundantes y no hacen falta, especialmente los de fuselaje ancho dado que la demanda de vuelos dentro de Australia también es limitada.

Además, la aerolínea procederá a despedir a 6.000 de sus trabajadores y no renovará el contrato a otros 15.000. El CEO asegura que pasarán años hasta que todas estas personas puedan volver, porque no se espera que el tráfico aéreo vuelva a niveles de 2019 durante 3 ó 4 años. También se empezará a negociar con los fabricantes de aviones para retrasar lo máximo posible las entregas de los A321NEO y los B787-9 Dreamliner restantes.

Estas medidas costarán 700 millones de dólares, principalmente en penalizaciones por el arrendamiento de aeronaves y en indemnizaciones por despido, pero en tres años ahorrarán un total de 10.500 millones de dólares. La aerolínea desea mantener un efectivo de al menos 2.550 millones de dólares y otros 1.000 millones más en activos de fácil acceso. 

Con esta medida Qantas quiere asegurar su supervivencia en el año en el que cumple el centenario y convertirse en una aerolínea más competitiva en el futuro.

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